LIMA INDEPENDIENTE

FESTIVAL DE CINE

Competencia Ficción

Cada viernes sangre (Perú, 2011. 61’). Dir: Fernando Montenegro.

A una oficinista y a un ladrón enmascarado los une tanto la atracción por lo ajeno y el buen sexo. Ambos deciden asaltar la empresa donde ella trabaja; con este fin convocarán a una banda de amigos criminales como colaboradores para lograr el crimen perfecto.

Objetos (Perú, 2011. 100’). Dir: Rafael Arévalo.

Una quena que hipnotiza con su melodía a todos aquellos que la escuchan; un tumi con el que uno quiere independizarse y otro, sacrificarse; un quero que permite alucinar lo que sea para bien o para mal; un ekeko que cumple todo tipo de deseos, pero a precios muy altos; cuatro objetos de un valor indescriptible y un coleccionista que los desea a todos. Cinco historias sobre la manipulación y los deseos más profundos de los seres humanos.

Hospital Obrero (Bolivia, 2009. 95’). Dir.: Germán Monje.

Pedro Murillo, un viejo bohemio y pajpaku, se interna de emergencia en el Hospital Obrero, el más popular de la ciudad, donde debe compartir habitación con diferentes personajes: un hombre del oriente cuya hija no reconocida trabaja en ese recinto, un ex jugador de fútbol (el “Profe”) que padece un cáncer avanzado, un diabético obeso que pasa largas temporadas internado (Humberto), un burócrata (Wálter Paco) que tiene problemas en su matrimonio y un indígena (Gregorio) que se cura con plantas medicinales. La mayoría son ancianos que se encuentran en la etapa final de su vida, luchando contra el dolor y la enfermedad. En este difícil trance nace en cada uno el sentimiento de solidaridad que da pie a una amistad conmovedora.

Mitómana (Chile, 2009. 100’). Dir: José Luis Sepúlveda/Carolina Adriazola.

Nora Díaz es una actriz obsesionada por actuar y mentir enfermizamente. Viaja hacia sus obsesiones probando sus personajes en la realidad, en la calle. A través de ellos, observa y escucha las invenciones conscientes e inconscientes de una sociedad, la chilena, donde la verdad y la mentira se confunden.

Perro muerto (Chile, 2010. 97’). Dir: Camilo Becerra.

Alejandra, una joven madre soltera que vende ropa, vive junto a su hijo en un barrio de clase trabajadora de Santiago, en la casa que perteneció a la recientemente fallecida bisabuela del niño, a quien cuidaron durante años. Cuando Braulio, el abuelo del niño, decide vender la casa, Alejandra debe buscar dónde ir, enfrentando la disyuntiva de hacerse cargo de su hijo o seguir viviendo la vida adolescente a la que se aferra. La opera prima de Camilo Becerra se centra al principio en Alejandra (gran trabajo de Rocío Monasterio) para pasar paulatinamente a centrarse en la complicada relación de Alejandra con su suegro. La superficie de Perro muerto exhibe una imagen cruda, con personajes en conflicto. Detrás de esa superficie, existe una película convencida del poder de la narración cinematográfica para contar una historia de acercamientos familiares, que demuestra que se puede ser independiente, tener bajo presupuesto y no rehuir de las emociones. BAFICI

Manuel de Ribera (Chile, 2009. 90’). Dir: Christopher Murray/Pablo Carrera.

Frente a una perdida caleta de pescadores al sur de Chile, hay una isla deshabitada. Una tarde, se acerca a sus orillas un precario bote con un hombre: es Manuel Ribera, quien viene a ocupar las tierras que acaba de heredar. Sin trabajo, sin familia y sin dinero, ha llegado con la convicción de que finalmente podrá construir algo por lo cual por fin sentirse dueño.

Piotr: Una mala traducción (Chile, 2009. 85’). Dir: Martín Seeger.

La familia de Piotr Herroll, exiliada de Nacrovia, vive en Santiago de Chile. El joven Piotr es conminado a buscar trabajo. Un amigo le señala que el estado chileno subsidia a los artistas; concibe entonces una obra de teatro sobre la historia de su desconocido país. Esto conlleva varios problemas: deberá contar con actores chilenos, poco preocupados por el significado de su opus. Asimismo, su carta de ciudadanía es poco fiable. Y el problema del idioma resultará en una serie de confusiones que irán modificando la obra. Extraño artefacto del nuevo cine chileno, Piotr: Una mala traducción es la evolución natural de los cortometrajes de su realizador. Todos estos films están hablados en un idioma inventado, el nacrovés, sistema autosuficiente creado por Seeger y sus colaboradores. El uso continuo de subtítulos es incorporado a los juegos de la trama, haciendo de Piotr Herroll el héroe más impredecible y del film una aguda comedia sobre las bases de la chilenidad. (BAFICI)

Teoría de cuerdas (Argentina, 2011. 70’). Dir: Luján Montes, Gabriel González Carreño, Clara Frías, Laura Focarazzo y Luciana Fo.

Cada segmento de esta película tiene el título de algún elemento químico, como si la totalidad de la obra pudiese fusionar componentes diversos que rara vez funcionan juntos. Y tal vez su secreto alquímico, su verdadera razón de ser, es experimentar ciertas combinatorias que, por más improbables, también pueden generar una gran pócima audiovisual. De fusiones, experimentaciones, raras combinaciones y otras yerbas bien mezcladas trata esta Teoría de cuerdas, que reúne a cineastas al margen de las formas y formalidades de las creaciones colectivas. BAFICI

La hora de la siesta (Argentina, 2009. 75’). Dir: Sofía Mora.

Papá está muerto, y mamá se encerró a llorar y a dormir, no quiere ver a nadie. Franca y su hermano menor custodian la puerta de la habitación para que ninguno de los molestos deudos moleste el duelo solitario. Luego, y a la espera de la partida hacia el entierro, dan vueltas por el barrio, en busca de un poco de oxígeno para sus cabezas bombardeadas por la situación. Y entonces las conversaciones se suceden casi sin solución de continuidad. Al borde de la adolescencia no son sino dos hermanos un poco perdidos tratando de sortear una única certeza, la muerte, y las incertidumbres que se plantan con ella desde ahora.

Todos vosotros sois capitanes (España, 2010. 79’). Dir: Oliver Laxe.

Un joven profesor –interpretado por el propio director del filme, Oliver Laxe– propone a un grupo de niños de un refugio rodar una película en Tánger. “En esta película le falto mucho el respeto al cine, precisamente porque confío en él. Quería que el espectador supiera que en el fondo yo soy el más niño de toda la película y que el juego y la creación es mi manera de resistir. Al verme obligado a hacer la puesta en escena desde dentro de la imagen me resultó muy fácil provocar la vida y poner las cosas en movimiento. Me permitió bailar”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: